Dé la bienvenida al quinto tema de clases y explique los objetivos del tema a los estudiantes.
Realice otra actividad para romper el hielo y, si es posible, presente a la vez el tema. Por ejemplo, pida a los estudiantes que dibujen algo simple, que tenga un fondo y dos objetos. Dibuje un ejemplo en la pizarra pero dígales que es solo un ejemplo. Ellos deberían pensar en otros fondos y en otros objetos (todo debe ser simple de dibujar). pero, atención, el dibujo tiene que ser secreto. No lo debe ver nadie. Cada estudiante debe dibujar sin que otro lo vea.
Provea un tiempo limitado para dibujar. Al momento que terminen, deben buscar una pareja y una hoja en blanco. Un estudiante “A” debe “dictar” su dibujo a otro estudiante “B”. El estudiante “A” le debe explicar qué dibujar y dónde, pero solo puede hablar y explicar, dar instrucciones. No puede dibujar o gesticular.
Cuando terminen, el estudiante “A” puede mostrarle su dibujo, y los dos deben comparar a ver cuánto se parece el dibujo “dictado” del dibujo original. Después, se intercambian los roles. Esta vez, el estudiante “B” dicta, y el estudiante “A” trata de recrear el dibujo con las instrucciones.
Una vez que los estudiantes hayan terminado este ejercicio, cree un círculo de reflexión. Puede preguntar, por ejemplo, ¿Las instrucciones que daban se parecían a los algoritmos del tema 3? ¿Fueron instrucciones que un computador podría seguir? ¿Qué podrían haber hecho para que sus instrucciones fueran más claras para el compañero? ¿Qué funcionó y qué no funcionó? ¿Hubo algún problema en este ejercicio? ¿Cómo lo solucionaron? ¿Qué les gustó de trabajar con el compañero?