a. Comprender el problema:
En esta fase se trata de comprender más sobre el problema y/o el contexto. ¿Hay una tienda cerca para ir a comprar? ¿Tienen dinero? ¿Hay vecinos o familiares cercanos que puedan prestar el azúcar? ¿Se puede hacer el pastel sin azúcar? etc.
b. Generar soluciones
Dependiendo de las respuestas a preguntas como las anteriores, podemos empezar a generar soluciones alternativas (idealmente, con sus pros y contras). Por ejemplo:
- La tienda está a una hora en bicicleta. Una opción es ir a comprar, y regresar a hacer el pastel. Sin embargo, no estará listo a tiempo para la fiesta.
- La vecina de abajo sí está. Se le puede pedir prestado.
c. Elegir una solución:
- Dado que la vecina está más cerca, tiene más sentido ir a donde ella.
d. Implementar la solución:
- Ir a buscar a la vecina.
Pero en este caso, no estuvo la vecina en casa. ¿Qué hacer? Volver al paso “b”, pensar en otras opciones. Por ejemplo: utilizar azúcar en el pastel es necesario, ¡de lo contrario el sabor sería terrible! Pero si vemos el problema desde otro ángulo, podríamos darnos cuenta que no necesariamente tiene que ser azúcar. En la casa sí hay panela molida y también miel de abejas. Dado que es un pastel de naranja, parece que quedaría bien con miel de abejas. Entonces se puede elegir esta opción (paso “c”) e implementarla (paso “d”).
e. Evaluar los resultados:
¡A comer el pastel! Pero además, a pensar en qué más se podría haber hecho. Idealmente, la próxima vez, asegurarse de tener todos los ingredientes antes de empezar.