¿Cómo lo vamos a hacer?

Actividad 2: Resolución de problemas




Tome en cuenta: antes de empezar este tema, lea la sección de “Resolución de problemas” de la Guía del Facilitador.
Materiales: 26 palos de spaghetti (los largos y rectos), un metro de masking, un metro de piola y un marshmallow grande (o medio pan pequeño).
Duración: 1.5 horas aproximadamente

Descripción:
  • Recuerde a los estudiantes lo que hicieron sobre resolución de problemas en el tema anterior./li>
  • Presente el modelo de resolución de problemas a los estudiantes (ver Guía del Facilitador, sección “resolución de problemas”) idealmente con un cartel que estará disponible de ahora en adelante, a vista de todos, en todas las clases.
  • Explique a los estudiantes que el modelo solo está ahí para ayudarlos; puede ser útil en algunos casos, pero menos en otros. En algunos casos, tal vez lo mejor sea probar cada idea a medida que surja. Pero en otros, tal vez en problemas más complejos, sí podría ayudar el modelo.
  • Realice un ejercicio con los estudiantes en el que aplicarán, entre toda la clase con su guía, los pasos del modelo. Usted debe elegir un ejemplo, el que le parezca mejor para sus estudiantes. Un ejemplo: Van a hornear un pastel, pero no tienen azúcar.

a. Comprender el problema:

En esta fase se trata de comprender más sobre el problema y/o el contexto. ¿Hay una tienda cerca para ir a comprar? ¿Tienen dinero? ¿Hay vecinos o familiares cercanos que puedan prestar el azúcar? ¿Se puede hacer el pastel sin azúcar? etc.

b. Generar soluciones

Dependiendo de las respuestas a preguntas como las anteriores, podemos empezar a generar soluciones alternativas (idealmente, con sus pros y contras). Por ejemplo:

- La tienda está a una hora en bicicleta. Una opción es ir a comprar, y regresar a hacer el pastel. Sin embargo, no estará listo a tiempo para la fiesta.
- La vecina de abajo sí está. Se le puede pedir prestado.

c. Elegir una solución:

- Dado que la vecina está más cerca, tiene más sentido ir a donde ella.

d. Implementar la solución:

- Ir a buscar a la vecina.

Pero en este caso, no estuvo la vecina en casa. ¿Qué hacer? Volver al paso “b”, pensar en otras opciones. Por ejemplo: utilizar azúcar en el pastel es necesario, ¡de lo contrario el sabor sería terrible! Pero si vemos el problema desde otro ángulo, podríamos darnos cuenta que no necesariamente tiene que ser azúcar. En la casa sí hay panela molida y también miel de abejas. Dado que es un pastel de naranja, parece que quedaría bien con miel de abejas. Entonces se puede elegir esta opción (paso “c”) e implementarla (paso “d”).

e. Evaluar los resultados:

¡A comer el pastel! Pero además, a pensar en qué más se podría haber hecho. Idealmente, la próxima vez, asegurarse de tener todos los ingredientes antes de empezar.

- Entregar un problema a los estudiantes para que lo resuelvan ellos solos, utilizando el modelo. Recuerde que típicamente los niños se saltan los pasos “b” y “c”, y directamente quieren probar soluciones. Trate de motivarlos a seguir todos los pasos, a fin de que generen al menos tres ideas antes de implementarlas. Un ejemplo de problema:

  • Ahora sí, entregue un problema a los estudiantes para que lo resuelvan ellos solos, utilizando el modelo. Recuerde que por lo general los estudiantes tienden a saltarse los pasos “b” y “c”, y directamente quieren probar soluciones. Trate de motivarlos a seguir todos los pasos, a fin de que generen al menos tres ideas antes de implementarlas. Un ejemplo de problema:
    • Forme grupos de tres o cuatro estudiantes.
    • Entregue a cada grupo el material.
    • Explíqueles el objetivo: construir la estructura más alta posible con el marshmellow (o medio pan pequeño) en la cima (la torre no se debe caer). El grupo que tenga la estructura más alta (y que no se caiga), gana.
    • Al terminar la actividad, reúna a los estudiantes en círculo para reflexionar sobre la actividad.
    • Pida a un estudiante que recuente los pasos que siguieron para construir su torre. Después que el estudiante explique cada paso, pídale que haga una pausa.
    • Pregunte al resto de la clase qué paso del modelo de resolución de problemas fue el que el estudiante describió. El modelo debería estar a la vista de todos, en la pared o en la pizarra. Consúlteles si siguieron el mismo paso, u otro, y reflexionen juntos sobre la efectividad de las estrategias.
    • Luego, dígale al estudiante que continúe con el relato del proceso de su grupo, y repita lo mismo para cada paso.
    • Al final, reflexione con los estudiantes: ¿Siguieron los cinco pasos del modelo de resolución de problemas? Recuérdeles que no es necesario que lo hayan hecho... puede ser que ellos tengan un modelo más efectivo, pero la idea es saberlo para que puedan trabajar mejor la próxima vez. ¿Qué pasos del modelo fueron útiles? ¿Qué pasos no lo fueron? ¿Agregaron algún paso ellos? Etc.